viernes, 28 de enero de 2011
Día 1(continuación) : Creo que maté a un hombre
Creo que maté a un hombre. Bueno, en realidad hice muchas cosas: me gasté la última cucharada del azucarero de la oficina y no lo repuse, y eso que me lo dejaron bien claro el primer día; apagué el pucho en la maceta del apartamento de al lado y me olvidé de sacar la basura. Hice tantas cosas ayer, pero no entiendo por qué algo tan importante como un homicidio se me pasaría por alto, o por qué corno tendría un recuerdo tan vago de ello. No estoy loco, de eso estoy seguro y sé que no suena muy cuerdo decir que creo que maté a alguien. Nunca me había pasado antes, soy un tipo que recuerda bien sus acciones, hasta bajo los efectos del alcohol, pero no hubo gota de combustible que tocase mis labios. No comprendo, ¿de verdad maté a una persona? ¿por qué no encuentro el momento del día en que lo maté? Sin embargo tengo esos flashes patinando skate en mi retina.
En un principio lo consideré un sueño, de esos que se presentan en alta definición, porque pude sentir su piel erizándose de a momentos y el olor a la sangre, pero se desvaneció tan rápido la imagen; y pasé a otro sueño, si es que lo era.
Pero cuando me crucé con Aida en la puerta del edificio,( con la misma expresión de cuando le robaron el almacén) y le pregunté qué le pasaba me dijo que Renzo, el vecino de abajo, había encontrado un cuerpo debajo de su cama…
-¿Qué le pasó, Aida?
-¡Que Renzo, m’ijo, encontró un muerto abajo de la cama!
-¡¿Qué?!
-¡¡Que Renzo encontró…- la interrumpí:
-Sí, la escuché… Pero ¿cómo es eso?
-Me lo acabo de encontrar en el ascensor, pobre… tenías que verlo.
-¿Pero él sabe de quién es ese cuerpo? ¿Cómo llegó ahí? ¿y qué van a hacer? ¿Emille qué dijo?
-No sabe quién es ni cómo llegó. Acaba de subir con mi marido y van a llamar a la policía. Emille no está, Emille se fue a Flores. ¡Ay m’ijo! ¿No será Emille el que está ahí? Ay no… ay no… - y siguió barriendo, con la misma expresión e intercalando temblores.
Fue entonces que se me pasó la idea de que podría haber sido yo. Tiene algo de sentido, Renzo y Emille nos dejaron una copia de sus llaves a Aida, a Dámaso y a mí, que los conocemos de hace años y nos turnamos para regarles las plantas cuando las idas de Emille a Flores (por varios días) coinciden con las misteriosas desapariciones de Renzo. Era posible que yo en una de esas haya matado a alguien y puesto el cadáver debajo de la cama de Renzo. Lo que no me cierra es que tengo coartadas y todas con testigos, muchos testigos. La posibilidad de que haya sido un sueño sigue en pie, pero ¿y si no? Si al menos recordara la ropa que tenía, o la cara, de última si lo viera al muerto y lo reconociera sabría que fui yo.
Pero no hay forma. No soy detective, no estoy capacitado para resolver un crimen, y mucho menos uno en el que me tengo como principal sospechoso. Bastante estoy tratando de ser objetivo.
No sé si a golpes, a puñaladas o a disparos, pero lo maté. Y si fue un sueño, entonces lo maté, en mi sueño, pero lo maté.
Bueno, me cansé, nunca me gustaron los policiales. Paso a otro tema. Escuché en la radio que se aprobó en Panamá la ampliación del canal que une al Océano Pacífico con el Atlántico, la participación de la ciudadanía fue baja, sólo un cuarenta y dos por ciento de la población acudió a las urnas a decidir el destino del canal… No, de verdad, creo que maté a un hombre. Ahora que lo pienso, es horrible. Obviamente, el haber matado a alguien ya de por sí es horrible, quiero decir que lo es no estar seguro. La policía me va a descartar, no hay forma de que piensen que fui yo. Además, yo no mataría a nadie, por supuesto que no.
(Leer "Día 1." [primera parte] )
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¡Pierín! me enganchó a leerlo. Nunca me engancho. Te salió asquerosita la compa. ¡Bien ahí!
ResponderEliminar"Bueno, me cansé, nunca me gustaron los policiales. Paso a otro tema. Escuché en la radio que se aprobó en Panamá (...)No, de verdad, creo que maté a un hombre"
Clap, clap, clap jajajaja